Los E-4B Nightwatch de la Fuerza Aérea estadounidense están equipados para funcionar como un "centro de mando volador" en caso desencadenarse un conflicto nuclear.
Según el viceministro de Energía de EE.UU., el aumento en volúmenes de exportación del gas natural licuado resulta "crucial para la difusión del gas de la libertad en todo el mundo".